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Quiero divorciarme: ¿qué tengo que hacer y por dónde empiezo?

Guía para saber cómo iniciar un divorcio, qué decisiones conviene valorar y cuándo puede tramitarse de mutuo acuerdo o por vía contenciosa en España.

Por Christian Yáñez5 min de lectura

Abogado colegiado en el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM)

Cuando una persona ha tomado la decisión de divorciarse, una de las primeras dudas suele ser bastante sencilla: ¿y ahora qué tengo que hacer?

No es necesario tener decidido desde el primer momento quién se quedará con la vivienda, cuánto se pagará de pensión o cómo se repartirán todos los bienes. Lo primero es conocer la situación familiar y económica del matrimonio y saber si existe posibilidad de alcanzar un acuerdo con el otro cónyuge.

La diferencia entre tramitar un divorcio de mutuo acuerdo o tener que acudir a un procedimiento contencioso puede ser importante, tanto por el tiempo y el coste como por la propia forma en la que se desarrolla el procedimiento.

¿Necesito que mi pareja esté de acuerdo para divorciarme?

No.

En España no es necesario que ambos cónyuges quieran divorciarse, ni tampoco hay que justificar una causa concreta para solicitar el divorcio.

Si los dos están de acuerdo en divorciarse y pueden consensuar sus consecuencias, podrá plantearse un divorcio de mutuo acuerdo.

Si uno de ellos no quiere divorciarse o no existe acuerdo sobre cuestiones como los hijos, la vivienda o las pensiones, cualquiera de los cónyuges puede iniciar el procedimiento por su cuenta.

Por tanto, que tu pareja se niegue a firmar el divorcio no significa que pueda impedirlo.

¿Qué tenemos que decidir si queremos divorciarnos?

Dependerá mucho de las circunstancias de cada matrimonio.

Cuando existen hijos menores, habrá que regular cuestiones como la guarda y custodia, el régimen de estancias con cada progenitor, la pensión de alimentos y la forma en la que se afrontarán determinados gastos.

También habrá que estudiar qué ocurre con la vivienda familiar y, cuando corresponda, si procede establecer una pensión compensatoria.

Si existen bienes comunes —viviendas, cuentas, vehículos, préstamos, hipotecas, etc.— tendremos que conocer también el régimen económico del matrimonio y valorar cómo se va a abordar esa situación.

No todos estos problemas tienen que resolverse necesariamente de la misma manera ni en el mismo momento. Una de las primeras gestiones que hacemos cuando nos llega un divorcio al despacho es determinar qué cuestiones necesitan realmente ser reguladas y cuáles pueden quedar fuera del procedimiento.

¿Es mejor intentar un divorcio de mutuo acuerdo?

Siempre que las circunstancias lo permitan, normalmente sí.

Un divorcio de mutuo acuerdo permite que sean los propios cónyuges quienes decidan cómo quieren organizar su situación después de la ruptura, en lugar de dejar esas decisiones en manos de un Juez.

El acuerdo se recoge en un convenio regulador, en el que se establecen las medidas que deberán aplicarse después del divorcio.

Ahora bien, intentar llegar a un acuerdo no significa aceptar cualquier propuesta para evitar un procedimiento judicial. Antes de firmar un convenio es importante entender bien sus consecuencias, porque algunas de las decisiones que se adopten van a tener efectos durante años.

Por eso preferimos conocer primero la situación completa antes de valorar si la propuesta que existe es razonable o si conviene negociar algún aspecto.

¿Y si no conseguimos ponernos de acuerdo?

En ese caso habrá que tramitar un divorcio contencioso.

Cada parte podrá plantear las medidas que considere adecuadas y, después de valorar las circunstancias familiares y económicas y la prueba aportada, será el Juzgado quien decida las cuestiones sobre las que no haya sido posible alcanzar un acuerdo.

Que el procedimiento empiece como contencioso tampoco significa que ya no pueda existir negociación. Es posible alcanzar un acuerdo durante la tramitación del divorcio y evitar que todas las cuestiones tengan que resolverse finalmente en juicio.

De hecho, no es extraño que posiciones que inicialmente parecen muy alejadas terminen acercándose una vez que ambas partes conocen mejor las consecuencias jurídicas y económicas de sus respectivas propuestas.

¿Qué documentación necesito para empezar?

No hace falta reunir una cantidad enorme de documentación antes de consultar.

Para una primera valoración resulta útil disponer del certificado de matrimonio y, si existen hijos, de la documentación correspondiente. También necesitaremos conocer los ingresos de ambos cónyuges y la situación de la vivienda familiar.

Si existen bienes en común, será conveniente identificar cuáles son: viviendas, hipotecas, préstamos, cuentas bancarias, vehículos u otros bienes relevantes.

A partir de ahí, dependiendo de las circunstancias del matrimonio, podremos determinar qué documentación adicional necesitamos.

¿Qué ocurre con la vivienda y la hipoteca?

Esta es una de las cuestiones que más dudas genera y no tiene una respuesta única.

Hay que distinguir quién es propietario de la vivienda, cuál es el régimen económico matrimonial, si existen hijos y quién está pagando la hipoteca, entre otras circunstancias.

Además, la propiedad de la vivienda, su uso y la obligación de pagar la hipoteca son cuestiones diferentes. Que se atribuya temporalmente el uso de una vivienda a uno de los cónyuges no significa necesariamente que pase a ser su propietario.

Cuando existe una vivienda en común, merece la pena estudiar esta cuestión desde el principio y no dejarla para el final de la negociación.

¿Cuánto tarda un divorcio?

Depende fundamentalmente de si existe acuerdo.

Un divorcio de mutuo acuerdo suele tener una tramitación considerablemente más sencilla que uno contencioso. En este último caso, la duración dependerá en buena medida del Juzgado que tramite el procedimiento, de las cuestiones que se discutan y de la prueba que sea necesaria.

Por eso no nos gusta dar un plazo cerrado sin conocer antes el asunto. Dos divorcios pueden parecer similares inicialmente y terminar teniendo una tramitación completamente diferente.

Entonces, ¿qué hago si quiero divorciarme?

No necesitas llegar a la primera consulta con todas las decisiones tomadas.

Lo importante es tener una idea clara de la situación de los hijos, los ingresos de ambos, la vivienda y los principales bienes y deudas del matrimonio.

A partir de ahí se puede determinar qué cuestiones deben resolverse, qué propuesta puede plantearse a la otra parte y si existe margen para tramitar el divorcio de mutuo acuerdo.

Y, si no existe acuerdo, valorar qué medidas interesa solicitar judicialmente.

YV Abogados | Abogados de divorcios en Valdemoro

En YV Abogados asesoramos en procedimientos de divorcio y Derecho de familia desde nuestro despacho en Valdemoro (Madrid).

Si estás valorando iniciar un divorcio, podemos estudiar tu situación familiar y económica, explicarte las distintas posibilidades y, cuando exista margen para ello, intentar alcanzar un acuerdo antes de acudir a un procedimiento contencioso.

Este artículo tiene finalidad informativa y refleja la normativa vigente en su fecha de publicación. No constituye asesoramiento jurídico para un caso concreto.

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